martes, 12 de abril de 2011

MATILDA




ARGUMENTO
Aunque Matilda Wormwood sea una niña de 4 años encantadora y un genio en ascenso, los padres de Matilda, Harry y Zinnia Wormwood y su hermano mayor Michael se preocupan muy poco por ella, ellos estaban tan ocupados en sus frívolas vidas que apenas notaban de que tenían una hija y la animan a mirar la televisión en vez de a leer libros, cosa que ella prefiere.
Ingeniosa y resuelta, Matilda se da cuenta al poco tiempo de que es más inteligente que sus padres y por lo tanto, no presta atención a sus ideas ridículas. Mientras sus padres y su hermano están saliendo, Matilda va a la biblioteca y acumula mucho conocimiento, de modo que cuando comienza en la escuela, supera ampliamente a todos los demás. Su agradable maestra, la Señorita Jennifer Honey (Miel en Latinoamérica) (Embeth Davidtz), pide que pasen a Matilda a una clase más avanzada, pero la malvada directora, la señorita Trunchbull (Tronchatoro en Latinoamérica), se niega.
Agata Tronchatoro (o Agatha Trunchbull en inglés), que es como se le llama, es un monstruo malévolo. Mete a los niños en un espantoso dispositivo de tortura al que llaman La Ratonera(El Agujero en Latinoamérica), o los lanza por el aire, a menudo sin ninguna prueba de que hayan hecho algo malo o porque no les caen bien. La intimidación es el mejor método para dar clases a su manera de ver, y declara sin rodeos que su idea de una escuela perfecta sería una en la que no hubiera niños.
Mientras tanto, Matilda descubre que tiene poderes telequinéticos, un secreto que le confía sólo a la señorita Honey. Se entera de esta insólita habilidad cuando su mejor amiga, Lavender pone una salamandra en el vaso de agua de la señorita Tronchatoro. Cuando la Tronchatoro acusa a Matilda de haberlo hecho, ésta se pone tan molesta que le vuelca encima el vaso con sus ojos. La señorita Honey lleva a merendar a Matilda en su casa, una pequeña casa de campo y explica cómo, después de la muerte de su padre, quedó al cuidado de su cuñada, la hermanastra de su esposa. Esta mujer era una malvada abusadora de niños que convirtió su vida en una pesadilla.
Cuando Matilda le pregunta quién es esa tía, la señorita Honey le responde que es la señorita Tronchatoro. Al poco tiempo, ese mismo día, ambas entran en casa de la señorita Tronchatoro sin que ésta se entere, después de que la señorita Honey llevase años sin poner un pie en ella. Allí pudo recordar su infancia mientras veía el antiguo retrato de Magnus, su padre, la caja de chocolates de éste y su muñeca favorita, Lizzie. Su tía les sorprende pero consiguen escapar con un buen susto. Matilda volvió otra noche sola a la casa y utilizó sus poderes para asustar a Tronchatoro, y de paso pudo recuperar la muñeca de su profesora y dos chocolates, que le entregó al día siguiente. Sin embargo, una cinta de pelo roja acusatoria de Matilda hace que la directora sepa que ella es la culpable.
Cuando Tronchatoro examina la clase de la señorita Honey, Matilda usa sus poderes para escribir en la pizarra. Fingiendo ser el fantasma del padre de su maestra, Magnus, amenaza a la Tronchatoro con "acabar contigo, como tú lo hiciste conmigo" si no le da a la señorita Honey su dinero y la casa de su padre. Matilda utiliza todos sus poderes para "darle una lección" a la directora quien huye aterrorizada del colegio mientras decenas de niños le lanzan comida y Bruce Bolaños le ensucia la cara con chocolate ya que anteriormente ella le había forzado a comerse un enorme pastel de chocolate, él y sus compañeros estaban contentos por la huida de su horrible directora. Nunca más se sabe nada sobre ella.
A partir de entonces, la señorita Honey se muda a la casa de su padre, se vuelve directora de la escuela y Matilda pasa a una clase más avanzada.
Al final de la historia, la ley atrapa al padre de Matilda, que se dedicaba a la venta de autos usados en mal estado a precios muy elevados y también por comprar piezas de auto robadas, por lo que él decide escaparse con su familia a Guam (en la novela se van a España), pero Matilda les ruega que la dejen quedarse con la señorita Honey. Como primer gesto noble hacia su hija, sus padres no dudaron en firmar unos documentos de adopción que Matilda guardaba en su mochila.
Finalmente Matilda y la señorita Honey estaban felices de tener lo que siempre quisieron, una familia amorosa y Matilda nunca más utilizó sus poderes, bueno... casi nunca.

REFLEXIÓN
Es una película en la que una  niña de cuatro años comienza por primera vez a ir a clases. Matilda es una niña muy inteligente que tiene muchas ganas de ir a la escuela. No había ido antes ya que sus padres no aceptaban  la educación que le podían dar en el colegio, creían que se aprendía más de la vida de la calle.
Hecho que me parece fatal ya que nunca se le debe privar a una niña de recibir una educación digna. Creo que actuar no favorece ni a la niña ni tampoco me parece bien que les ponga trabas a que la niña aprenda.
Los padres son personas incultas que se dedican a estafar a la gente y a robar, mientras tanto la niña iba a las clases y destacaba por su inteligencia, era una niña muy adelantada para su edad. Recibe castigos por parte de una de las profesoras pero eso no sacia sus ganas de aprender cada día más.
Creo que la forma de actuar de los padres es debido  a su propia ignorancia y al no conocer otra cosa creen que eso es lo mejor.
La niña se siente motivada por su profesora que le presta atención tanto a nivel cognitivo como a nivel emocional. Se preocupa de ella y de su bienestar. A lo largo de la película, Matilda se relaciona más con su profesora y llegan a entablar una relación tan especial que acaban viviendo juntas.
La verdad es que pensar que yo pueda tener una relación así con un alumno o con una alumna me encantaría. Esa manera de proteger a un alumno y de intentar que mis alumnos demuestren lo que saben a pesar de las trabas que me puedan poner o que pongan a mis alumnos. Y sobre todo, que ambos mantengamos la ilusión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.